6 de junio de 2026 · Fiscalma
Gastos deducibles para autónomos en 2026
Qué puedes deducir como autónomo, los requisitos para que Hacienda lo acepte y los gastos que casi todos olvidan. Guía clara y al día.
Cada euro que te deduces bien es un euro que no pagas de más en tu IRPF. Y, aun así, la mayoría de autónomos deja deducciones por el camino: unas por desconocimiento, otras por no guardar la factura. En esta guía repasamos qué puedes deducir en 2026, qué exige Hacienda para aceptarlo y cuáles son los gastos que más se olvidan.
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Los 3 requisitos para deducir un gasto
Antes de la lista, lo esencial. Para que Hacienda admita un gasto tiene que cumplir tres condiciones a la vez:
- Estar vinculado a tu actividad. El gasto debe ser necesario para obtener tus ingresos. Lo personal no entra.
- Estar justificado. Necesitas factura completa con tu nombre y NIF, los del proveedor, la base imponible y el IVA. Un ticket simple no te deja deducir el IVA.
- Estar registrado. Anotado en tus libros de gastos e inversiones y contabilizado en el periodo que corresponde.
Si falla uno de los tres, el gasto es papel mojado ante una inspección.
Gastos deducibles que casi todos olvidan
- Cuota de autónomos (RETA). Deducible en tu IRPF. Es de los que más se escapan.
- Suministros de la vivienda, si trabajas en casa. Con parte de tu vivienda afecta a la actividad (y declarada como tal), puedes deducir el 30% de los suministros —luz, agua, gas, internet— sobre la proporción de metros afectos. Si afectas el 20% de tu casa, deduces el 30% de ese 20%.
- Gastos de difícil justificación. En estimación directa simplificada, Hacienda admite un 5% del rendimiento neto sin necesidad de factura, con un máximo de 2.000 € al año.
- Formación, libros y suscripciones relacionados con tu actividad.
- Software y herramientas: programa de facturación, diseño, almacenamiento en la nube, dominios, hosting…
- Seguros. El de responsabilidad civil de la actividad; y el seguro de salud privado (tuyo, cónyuge e hijos menores de 25 que convivan) hasta 500 € por persona y año.
- Teléfono e internet de la línea afecta a la actividad.
- Cuotas de colegios profesionales y asociaciones del sector.
Los que tienen letra pequeña
Estos se pueden deducir, pero con condiciones — y son los que más sustos dan en una revisión:
- Vehículo y combustible. Para la mayoría de autónomos, el coche solo es deducible en IRPF si está afecto en exclusiva a la actividad, algo que Hacienda interpreta de forma muy estricta (taxis, transporte, comerciales, autoescuelas…). En IVA existe una presunción del 50% para vehículos de uso mixto, pero en IRPF la vara de medir es más dura.
- Dietas y manutención. Puedes deducir tus gastos de comida ligados a la actividad si se producen en establecimientos de restauración, los pagas por medios electrónicos y respetas los límites diarios que fija la normativa. Guarda siempre el justificante.
- Ropa. Solo si es ropa específica de trabajo (uniforme, EPI, prenda con tu logo). Un traje "para reuniones" no cuela.
Estimación directa normal vs. simplificada
La mayoría de autónomos tributa en estimación directa simplificada, que tiene dos particularidades a tu favor: el 5% de gastos de difícil justificación (máx. 2.000 €) y amortizaciones con tablas simplificadas. Si superas los 600.000 € de facturación anual, pasas a estimación directa normal.
El error que más caro sale
No es deducirte algo de más: es no guardar las facturas. Sin factura completa, el gasto no existe para Hacienda — por muy real que sea. Digitaliza y archiva cada una en cuanto la recibes, con su fecha y su importe.
Cómo lo resuelve Fiscalma
Tener cada factura, clasificarla y cuadrarla es justo lo que más tiempo roba. Fiscalma lo hace por ti: subes tus facturas (o nos las reenvías por WhatsApp), la IA las clasifica y te sugiere las deducciones que te corresponden según tu actividad — y deja tus modelos preparados para que solo tengas que revisarlos.
Esta guía es información general y no sustituye al asesoramiento para tu caso concreto. Los límites, porcentajes y condiciones dependen de tu situación y de la normativa vigente; confírmalos antes de aplicarlos.